Mostrando entradas con la etiqueta Sentidos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Sentidos. Mostrar todas las entradas

jueves, 16 de abril de 2009

Un recurso utilizado cuando no sé que subir (Parte II)


Se dilatan las pupilas, asombradas. Jade y ámbar fundidos en uno solo. Las pestañas casi se tocan. Tus ojos tienen hambre de los míos; y mis ojos, sed de ti. Nuestros cuerpos se mueven, pero los ojos permanecen inmóviles, encantados de haberse conocido. Me miras, te miro. Me guiñas y me derrito. Cierro los ojos, pero los tuyos se han quedado grabados en mi mente. Nada como saber que me estás viendo para dejarme llevar y no comerte sólo con los ojos.

sábado, 11 de abril de 2009

Un recurso utilizado cuando no sé que subir (Parte I)


Un sonido, y otro, y otro. El silencio se rompe en la habitación. Puedo oír tu respiración jadeante mientras el dormitorio cobra vida: de las paredes surge el ritmo musical de la radio en la habitación contigua; el viento silba con furia tras la ventana, celoso de no poder entrar con nosotros; y la cama se queja con cada movimiento, aquejada ya por la edad. Por mi parte, rompo la aparente calma de los demás muebles contando chistes estúpidos. Ya sabes que los nervios me hacen ser un poco idiota. Pero tú te ríes bajito, besándome la oreja. Todo el ruido se vuelve armonía, una composición de notas y silencios que nos envuelve una vez que apoyo mi cabeza en tu pecho, pudiendo así escuchar tu corazón.