Esto es una declaración, no de amor,
Sino de disculpas.
Te voy a pedir perdón por las veces
Que he dudado y dudaré.
Te voy a suplicar tu perdón por no
Cantar tus alabanzas todos
Los días, todos los minutos.
Te pido perdón como aquél que
Te hace o puede hacerte daño.
Como el que se divierte jugando
Con la mente del que de verdad
Te quiere. Él te quiere, ¿lo sabes?
Toda mi dualidad, mi violencia
Lo siente.
Porque si no eres lo mejor
Que me ha pasado en la vida,
Eres lo mejor que le ha pasado a
Esta ciudad vacía y ciega.
Hoy soy yo, el otro yo, quien
Entrará en este cuerpo,
Cansado de ser huésped de
Tormentas sin lluvia.
O, tal vez, me conforme con
Recordar tu voz para,
Así, dormir en paz.
De veras que lo siento.
Él te quiere. Te adora.
Cuida de él.
Yo me voy... Por ahora.
Mostrando entradas con la etiqueta Indeterminación y otros insectos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Indeterminación y otros insectos. Mostrar todas las entradas
miércoles, 19 de mayo de 2010
jueves, 11 de febrero de 2010
Ojos
Tengo en mi cabeza dos preguntas.
Las llevo con vergüenza, dos
Interrogantes que ensombrecen mi cara,
Como dos largos minutos en una hora
Demasiado corta.
Y tú, tú tienes dos respuestas.
Dos luces vivas, intermitentes y serenas.
No necesito más, no quisiera menos.
Porque es mirarte y comprender
Que no podría requerir más.
Porque sólo fundiendo mis preguntas,
Tus preguntas, mis respuestas
Y tus respuestas…
Sólo así soy feliz.
Las llevo con vergüenza, dos
Interrogantes que ensombrecen mi cara,
Como dos largos minutos en una hora
Demasiado corta.
Y tú, tú tienes dos respuestas.
Dos luces vivas, intermitentes y serenas.
No necesito más, no quisiera menos.
Porque es mirarte y comprender
Que no podría requerir más.
Porque sólo fundiendo mis preguntas,
Tus preguntas, mis respuestas
Y tus respuestas…
Sólo así soy feliz.
Etiquetas:
Amor,
Indeterminación y otros insectos,
Poesía
lunes, 18 de enero de 2010
El hombre que frenaba el tiempo
Me he dado cuenta de que el tiempo
va más lento desde que has aparecido.
Y eso debe ser bueno.
Me he percatado de que sólo deseo
Entrar en el templo profano de tu cuerpo,
Para poder quererte sin prisas,
Sin más preocupación que saborear
El maná de tus labios, lengua y paladar.
Todo es raro, y nada lo es.
Debe ser que te quiero, o que mi
Sitio estaba en el limbo del tiempo congelado.
No es la hora en la que no soy nadie,
Ahora lo soy todo, y todo es mío.
Ya no estoy en el silencio mirando a la nada
Desde la casa del poeta. Me he despojado
De mi yo. O al menos me he olvidado de él.
Me he dado cuenta de que el tiempo
Va más lento desde que has aparecido.
Y eso debe ser bueno.
Debe ser bueno…
Supongo, espero, deseo, muero por que sea bueno.
Eres el hombre que frena el tiempo.
Eres el hombre que frena el tiempo…
Eres el hombre que quiero.
va más lento desde que has aparecido.
Y eso debe ser bueno.
Me he percatado de que sólo deseo
Entrar en el templo profano de tu cuerpo,
Para poder quererte sin prisas,
Sin más preocupación que saborear
El maná de tus labios, lengua y paladar.
Todo es raro, y nada lo es.
Debe ser que te quiero, o que mi
Sitio estaba en el limbo del tiempo congelado.
No es la hora en la que no soy nadie,
Ahora lo soy todo, y todo es mío.
Ya no estoy en el silencio mirando a la nada
Desde la casa del poeta. Me he despojado
De mi yo. O al menos me he olvidado de él.
Me he dado cuenta de que el tiempo
Va más lento desde que has aparecido.
Y eso debe ser bueno.
Debe ser bueno…
Supongo, espero, deseo, muero por que sea bueno.
Eres el hombre que frena el tiempo.
Eres el hombre que frena el tiempo…
Eres el hombre que quiero.
Etiquetas:
Amor,
Indeterminación y otros insectos,
Poesia
miércoles, 6 de mayo de 2009
Regreso
No debe ser sano, el querer
Volver a todo lo anterior.
Parece mentira. Incluso es
Curioso verme en la misma situación.
Sólo he necesitado un día para curarme,
Y unas horas para volver a ser Yo.
Yo soy hambre. Soy sed.
Necesidad de historias que contar.
Necesidad de experimentar.
Falta de lágrimas, ganas de ser
Héroe de mis propias tragedias.
Tragedias que yo inventé.
Guardado queda el gris.
Preparado estoy para la violencia
De un color que no existe o no
He encontrado. Vuelvo a ser sed,
Hambre, necesidad, falta y ganas.
Vuelvo a ser Yo.
No debe ser sano, el querer
Ser Yo.
Volver a todo lo anterior.
Parece mentira. Incluso es
Curioso verme en la misma situación.
Sólo he necesitado un día para curarme,
Y unas horas para volver a ser Yo.
Yo soy hambre. Soy sed.
Necesidad de historias que contar.
Necesidad de experimentar.
Falta de lágrimas, ganas de ser
Héroe de mis propias tragedias.
Tragedias que yo inventé.
Guardado queda el gris.
Preparado estoy para la violencia
De un color que no existe o no
He encontrado. Vuelvo a ser sed,
Hambre, necesidad, falta y ganas.
Vuelvo a ser Yo.
No debe ser sano, el querer
Ser Yo.
domingo, 26 de abril de 2009
La insoportable levedad de un "Te quiero"
Una mirada, una mera sonrisa o cualquier otro detalle efímero son suficientes para creértelo. Clamas tus sentimientos al aire con un grito escrito en mayúsculas. Llevas Amor como nombre de pila y una fecha como apellido. Nadie quiere en este mundo ni en los otros como lo haces tú (Qué sabrán los otros del amor). Quieres a todas horas, amas todos los días. Marcas árboles, bancos y paredes con tu querer. Todo en sólo 6 días. Pero al séptimo día todo acabó.
No has tardado en curarte gracias a otra mirada, otra sonrisa y otro detalle. ¿Antes estabas enamorado? ¡Ni punto de comparación! Esto es mucho más fuerte. Una sensación de cosquilleo te muerde el cuerpo. ¡Esto merece ser anunciado! Las letras no son lo suficientemente grandes ni el sonido del teclado lo suficientemente fuerte. ¡Cuánto amor cabe en ti! Lleno otra vez tan sólo en 3 días. Pero no duró mucho más.
La honda tristeza en la que te sumergiste era un simple charquito. Ese cosquilleo no serían más que gases. Ahora sí que sí, lo has encontrado de verdad. El amor ha llamado a tu puerta. Una bolsa incendiaria te ha dejado, pero te enamoras de esa bolsa. ¡Alma cándida! La quieres con fuerzas triplicadas que la vez anterior, y de la primera, ¿quién se acuerda? Solo esperas que, esta vez, dure lo suficiente como para que merezca la pena decir “Te quiero”.
No has tardado en curarte gracias a otra mirada, otra sonrisa y otro detalle. ¿Antes estabas enamorado? ¡Ni punto de comparación! Esto es mucho más fuerte. Una sensación de cosquilleo te muerde el cuerpo. ¡Esto merece ser anunciado! Las letras no son lo suficientemente grandes ni el sonido del teclado lo suficientemente fuerte. ¡Cuánto amor cabe en ti! Lleno otra vez tan sólo en 3 días. Pero no duró mucho más.
La honda tristeza en la que te sumergiste era un simple charquito. Ese cosquilleo no serían más que gases. Ahora sí que sí, lo has encontrado de verdad. El amor ha llamado a tu puerta. Una bolsa incendiaria te ha dejado, pero te enamoras de esa bolsa. ¡Alma cándida! La quieres con fuerzas triplicadas que la vez anterior, y de la primera, ¿quién se acuerda? Solo esperas que, esta vez, dure lo suficiente como para que merezca la pena decir “Te quiero”.
Etiquetas:
Indeterminación y otros insectos,
Prosa lírica
sábado, 18 de abril de 2009
Gotas frías

Cada fría gota de lluvia mereces.
Cada gesto malintencionado,
Todos tus tropiezos te has ganado.
Lo has vuelto a hacer, no sé
Qué habías estado esperando.
Demasiados pensamientos
Para una cabeza tan pequeña.
Demasiados insectos
Para una boca tan absurda y delicada.
Cada fría gota de lluvia mereces.
El agua te cala los huesos,
Te reconoce y castiga. Ella sabe
Lo que has hecho.
Deja que el frío te queme, el suave
Cosquilleo del remordimiento.
Cada fría gota de lluvia mereces.
Cada gesto malintencionado,
Todos tus tropiezos te has ganado.
Lo has vuelto a hacer, no sé
Qué habías estado esperando.
Demasiados pensamientos
Para una cabeza tan pequeña.
Demasiados insectos
Para una boca tan absurda y delicada.
Cada fría gota de lluvia mereces.
El agua te cala los huesos,
Te reconoce y castiga. Ella sabe
Lo que has hecho.
Deja que el frío te queme, el suave
Cosquilleo del remordimiento.
Cada fría gota de lluvia mereces.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

